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¿COMUNICAS
EN SESIONES DIRIGIDAS?.
Mayo 2004.
Montse Dalmau.
Doctora en Ciencias de la Actividad Física y
el Deporte.
Raúl Cacho Pomar.
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física
y el Deporte.
¿Sabías que solo retenemos de
un 5 a un 16 % de lo que se dice verbalmente, que la
comunicación no verbal tiene un efecto del 55
% y el tono y la expresividad del 38 % (Stuart 1991)?
Si tenemos en cuenta que el tono y la expresividad,
unido al comportamiento cinésico, las características
físicas, la conducta táctil, el paralenguaje
e incluso los factores del entrono son parte de la comunicación
no verbal (Viciana y Arteaga, 1997), podemos pensar
que la palabra oral tiene muy poca fuerza en actividades
dirigidas y que debemos potenciar la comunicación
no verbal ya que puede condicionar en un 84 a 95 % el
éxito de la misma. En el siguiente artículo
respondemos a algunas preguntas que un monitor podría
hacerse con el objetivo de profundizar sobre la comunicación
en sesiones dirigidas.
¿Es necesario conocer
sobre comunicación en el mundo de las sesiones
dirigidas?
La respuesta es afirmativa, en toda clase (sesión
dirigida ) sea de la modalidad que sea, donde hay un
grupo de personas practicantes de una actividad y un
monitor que lidera la misma , existe comunicación.
Cuanto más se conozca mejor se desarrollará
la actividad.
¿Qué es comunicar?
El significado etimológico de la palabra comunicación
es compartir, además es algo circunstancial en
el hombre y las organizaciones. (Elías y Mascaray
1998:65)
¿Es posible no comunicar?
La respuesta es no, porque es imposible la no conducta,
o el no comportar-se . La comunicación es la
base de los procesos donde interactúan personas
y la esencia de las relaciones humanas.
¿Qué objetivos
tiene la comunicación?
Utilizamos la comunicación para pedir acciones,
informar y distraer. Se podría decir que el monitor
de actividades dirigidas debe cumplir los tres; Pedir
acciones es la competencia básica de todo monitor,
en todo momento, éste intenta que el alumno se
mueva, haciendo la actividad requerida en el momento
oportuno (ya sea una coreografía, tonificación,
Pilates ) para conseguir unos beneficios concretos.
Por otro lado distrae, pues uno de los fines que persiguen
las sesiones dirigidas es la diversión a partir
de la práctica de ejercicio físico alejando
a los practicantes de sus quehaceres diarios que son
causantes, en muchas ocasiones, de patologías
como el estrés o la ansiedad. Y por último
informa, o por lo menos, debería informar, ya
que resulta imprescindible que el monitor no solo haga
de modelo de comportamiento sino que eduque en la medida
de lo posible sobre la forma correcta de realizar cada
movimiento y de las repercusiones positivas y negativas
que puede tener.
¿Que elementos debemos
tener en cuenta en la comunicación?
Si realizamos un análisis del proceso de comunicación
debemos tener presentes los elementos que intervienen
(cuadro 1). Éste comprende las actividades del
emisor (técnico), que transfiere la información
y del receptor (alumno) que recibe y da una respuesta.
El mecanismo que regula el flujo e intercambio de información
es el feedback, gracias a éste el monitor puede
hacer rectificaciones y ajustar todo lo que está
enseñando, por lo tanto es muy importante tenerlo
en cuenta y adaptar el proceso de enseñanza a
este feedback constante que nos da el alumno.
El Emisor: ¿Quién?, persona
o fuente que emite el mensaje ( el monitor).
El Canal: ¿Con qué?,
Vía por la que circula el mensaje (verbal, no
verbal).
El Mensaje: ¿Cuál? Conjunto
de contenidos que se transmiten (la clase en sí
y todo lo que se transmite en ella).
El Código: ¿Cómo?
Conjunto de signos, señales y reglas que se utilizan
en la transmisión del mensaje. (todo lo que hace
el monitor para dar a entender su clase).
El receptor ¿Para quién?
Personas que reciben el mensaje (Alumnos)
El contexto ¿Dónde? Situación
en la que se produce el acto de la comunicación
(la clase).
Cuadro 1. Elementos que intervienen
en el proceso de comunicación.
(Adaptado de Dalmau, 2001)
Sin embargo no podemos seguir cayendo en el mismo error
en el que se ha caído hasta el momento según
la literatura sobre actividades dirigidas, pensando
que tan solo es importante la información que
transfiere el monitor como emisor.
¿El alumno comunica?
Tal y como dice Dieguez, D. (1997); “las vías
de información tienen dos sentidos: Profesor-Alumno
y Alumno-Profesor”. Esto implica al alumno también
como emisor de información, pues en cierto modo
y atendiendo a un par de frases por todos conocidas;
“el cliente es el que manda” o “el
cliente siempre tiene la razón”, son ellos
los que más nos interesan y todo lo que nos puedan
comunicar. “El alumno es el principal protagonista
de nuestras clases y es para el, para quien damos la
clase, por lo tanto la información que él
nos transmite es esencial para regular el curso de toda
sesión dirigida” (Cacho, R. 2001).
¿Cómo comunicamos?
Si hacemos un repaso a la literatura escrita en España
sobre actividades dirigidas, la mayoría de los
autores hablan, incurriendo en error, de comunicación
verbal y visual, otros hablan de verbal y gestual, hay
quien se refiere a los canales y mencionan el visual,
auditivo y kinestésico-tactil y otras muchas
publicaciones que ni siquiera la mencionan. En una clase,
el monitor debe desarrollar al máximo todas y
cada una de las posibilidades de comunicación
(cuadro 2) adaptándose a las características
del grupo de la actividad y del momento.
Posibilidades de comunicación:
1. En función del medio:
1.1. Verbal
- Oral
Estilo afirmativo
Estilo
no afirmativo
Estilo
agresivo
- Escrita
1.2. No verbal
- El comportamiento cinésico
- Las características
físicas
- La conducta táctil
- Paralenguaje
- Proxemia
- Cronemia
- Complementos
- Factores del entrono
2. En función de la dirección que toma
el flujo de información:
2.1. Ascendente
2.2. Horizontal
2.3. Descendente
3. En función del ámbito donde se produce:
3.1. Formal
3.2. Informal
Cuadro 2. Clasificación de la comunicación.
Modelos de comunicación existente (Adaptado de
Dalmau, M. 2001)
¿Cómo pueden servirnos estos
modelos de comunicación?
El cuadro 2 refleja diferentes modelos de comunicación
en función del medio de emisión, de la
dirección que toma el flujo de información
o del ámbito donde se producen. Con esto nos
referimos a:
1. En función del medio utilizado:
Podemos comunicarnos de forma verbal y no verbal
en todas y cada una de sus posibilidades que será
necesario conocer y a ser posible dominar. La comunicación
verbal puede darse de forma escrita u oral; la escrita
la utilizamos poco en una clase pero hay que decir que
es uno de los medios de comunicación más
seguros debido a su permanencia, dado que hay pocas
pérdidas de información en cuanto al mensaje
que se quiere transmitir, aunque resulta lenta y nunca
la principal en una sesión, por lo que la utilizamos
para notas informativas en las salas. La oral es más
volátil y no deja constancia de lo que decimos
pero la utilizamos constantemente en las sesiones dirigidas
por su rapidez. Podríamos hablar de diferentes
estilos de comunicación oral:
- Estilo afirmativo: “Intentad poner las colchonetas
planas. Gracias”
- Estilo no afirmativo : “No pongáis las
colchonetas así que se estropean¡!!”
- Estilo agresivo : “Venga va, poned las colchonetas
bien y rápido!!”
La comunicación no verbal es
la más importante a desarrollar. Si habéis
leído con atención la introducción,
hasta un 95 % de lo que comunicamos de forma no verbal
puede ser mejor retenido que lo que hacemos de forma
verbal. No obstante, y aunque esto sea una conclusión
difícil de demostrar y muy variable en función
de muchos aspectos, si es cierto que tan solo con mirar
a una persona podemos intuir que nos va a decir o en
que estado se encuentra. Y es que, en los monitores
de actividades dirigidas, no solo comunican los gestos
realizados de forma clara y por encima de la cabeza,
que es lo que nos han enseñado, sino que hay
una gran cantidad de factores que debemos tener presentes
y que son comunicación no verbal (adaptado de
Viciana y Arteaga, 1997):
- El comportamiento cinésico:
el modo característico de los gestos, los movimientos
corporales, los de las extremidades, las expresiones
faciales, la mirada, la postura, la actitud, etc.
- Las características físicas: el físico
o la forma del cuerpo, el atractivo general, los olores
y el aliento, la altura, el peso, el cabello, el color
o la tonalidad de la piel, etc.
- La conducta táctil: Cuando tocamos a cualquier
alumno para corregir su postura o darle seguridad, entre
otras cosas...
- Paralenguaje: que hace referencia a como se dice algo
y no a lo que se dice.
- Proxemia: como utilizamos el espacio.
- Cronemia: como nos movemos con respecto al tiempo.
- Complementos: la ropa, calzado y otros...
- Factores del entorno: refriéndose a la sala
de actividades dirigidas, la música, iluminación,
refrigeración.
Todo ello teniendo en cuenta que como
dice Knapp (1992) citado por Viciana y Arteaga (1997),
esta comunicación verbal y no verbal se halla
intrínsecamente unida, por lo tanto intentar
separarla sería artificial, pues en la interacción
cotidiana sistemas verbal y no verbal son interdependientes.
2. En función de la dirección que
toma el flujo de información:
Al comunicarnos en sesiones dirigidas
debemos tener presente como vamos a emitir el mensaje
o como lo recibimos según la dirección
del flujo de información (figura 1). Éste
puede ser ascendente (preguntas que suelen ser de distintos
tipos; orientación de dificultad, profundización
de aceptación, etc.) horizontal (sugerencias)
o descendente (ordenes). Esta clasificación resulta
necesaria conocerla, pues es imprescindible saber como
referirnos a nuestros alumnos, siempre con sugerencias
o preguntas y dando muy pocas ordenes imperativas.
3. En función del ámbito donde se
produce:
También la comunicación
va a ser distinta en función del ámbito
en el que nos encontremos. Nos referimos como formal
a todo lo que sucede en la clase e informal a todo lo
que sucede fuera de esta, en los pasillos, vestuarios
y otras zonas internas o externas al centro donde suelen
generarse rumores y otro tipo de comentarios positivos
o negativos, por lo hay que prestarle también
su atención, pues puede ayudarnos a mejorar el
servicio que prestamos.
¿Por qué vía
comunicamos mejor?
Después de todo lo mencionado, estaréis
de acuerdo con nosotros que la comunicación no
verbal es primordial para un monitor. No solo conocerla
sino potenciarla, siempre sabiendo que va unida a la
verbal. De este modo podremos incidir en aspectos de
gran importancia como es la atención al cliente.
También porque conocer la importancia de la comunicación
no verbal nos ayudará a ser más observadores
con nuestros alumnos, de modo que podamos detectar todo
lo que desean, pues va a ser la vía principal
a través de la cual nos muestren sus sentimientos
motivaciones e intereses.
¿Que es lo que comunicamos en sesiones dirigidas?
Si seguimos a Griffith (1992) en Viciana y
Arteaga (1997) observamos que existen 5 tipos de señales:
- Las que informan respecto a la lateralidad: indican
el lado corporal al que deben moverse.
- Las que informan de la dirección: indican la
dirección a la que debemos movernos.
- Las de carácter rítmico: indican el
ritmo de ejecución lento rápido, a contratiempo.
- Las numéricas: indican el número de
repeticiones
- Las que indican los pasos concretos.
Sin embargo, esta clasificación
de Griffith resulta un poco pobre si tenemos en cuenta
aspectos relacionados con la salud, la educación,
la motivación por lo que consideramos oportuno
tener presentes otros tipos de indicaciones que no necesariamente
se darán de forma verbal:
- Las que indican sobre aspectos técnicos de
la ejecución.
- Las que indican aspectos relacionados con la intensidad.
- El Feed Back del monitor-prácticante, practicante-monitor.
- Las que transmiten ánimo y motivación.
- Las que informan sobre beneficios y prejuicios de
una determinado ejercicio o actividad.
- Las que tienen por objetivo educar.
Sin olvidar que la información
al alumno, es un sistema de aviso para que los participantes
puedan seguir la clase con facilidad, seguridad y de
una forma divertida. Según Diéguez (2000)
la información debe cumplir las siguientes características:
- Debe darse con la antelación apropiada a la
ejecución de un movimiento.
- Debe de ser clara.
- Debe de estar adaptada al colectivo al que estoy dando
clase.
- No hay que dar demasiada información al alumno.
Se puede agobiar.
Y para finalizar...
La comunicación es sin duda
la habilidad más importante que un monitor debe
desarrollar en el contexto de las actividades dirigidas.
Debemos pensar que es el medio a través del cual
hacemos que nuestros alumnos hagan ejercicio, y no solo
eso, pues una buena actitud hacia su potenciación,
puede cambiar la conducta de gran parte de los alumnos,
crear hábitos positivos, incidir sobre al actitud
y la motivación, etc. En este sentido, procuraremos
utilizar un lenguaje común, que sea fácilmente
entendible, hacerlo en el momento oportuno, de forma
simple, con corrección y valiéndonos del
canal de emisión más oportuno en cada
momento, incidiendo de este modo en facilitar al máximo
la comunicación y potenciando la atención
al cliente que es, si nos lo permitís, una de
las asignaturas pendientes en sesiones dirigidas, pero
esto sería otro artículo.
Bibliografía utilizada:
Cacho, R (2001). La comunicación en sesiones
dirigidas. En la web: www.feda.net (18/03/04)
Dalmau.M ( 2001). Tesi Doctoral : La Comunicación
interna como herramienta para optimizar la emprea de
servicios deportivos.
Dieguez, J. (1997). Aeróbic en Salas de Fitness.
Colección Fitness. Barcelona. Inde.
Elías J.;Mascaray J.( 1998) Más allá
de la comunicación interna . La intracomunicación
. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A.
Stuart C. ( 1991) Técnicas básicas para
hablar en público. Bilbsao: Deusot
art of fitness. San Francisco.
Viciana, V.; Arteaga, M. (1997). Las actividades coreográficas
en la escuela. Barcelona: Inde.
VVAA (2001). The art of fitness. Dossier librado en
la convención Internacional Worl Fitness Idea
. San Francisco.
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